Este domingo falleció Lorenzo Blanco, pionero e impulsor de las Relaciones Públicas en Argentina y Latinoamérica

Lorenzo Alfredo Blanco se inició en el área de la publicidad desempeñándose en una pequeña compañía propiedad de su padre a quien le propuso -a principios de la década de 1950-, estudiar la posibilidad de brindar algún valor agregado a sus clientes. Esa inquietud lo llevaría a dar los primeros pasos -inicialmente como autodidacta-, en una disciplina a la que dedicaría sus mejores esfuerzos por el resto de su vida: las Relaciones Públicas.

Su incorporación a la Ford Motor Argentina en 1958 supuso un acercamiento a lo que pronto se convertiría en su inclusión plena en el nuevo campo de actividad profesional, ya que la empresa de origen estadounidense fue la primera en la Argentina en poseer una oficina de Relaciones Públicas. Allí se inició bajo la supervisión de quien fue su primer maestro, Pedro Parapugna, a quien sucedería más tarde en el cargo de Gerente de Comunicaciones Públicas, para luego desempeñarse como Gerente de Relaciones Públicas.

Su exitoso desempeño lo llevaría a ocupar el cargo de Gerente Adscripto a la Presidencia de la empresa y en 1965 la misma le otorga una beca para formarse en ciencias económicas en los EEUU. No obstante, su vocación lo llevó a aprovechar su estadía en el exterior para realizar, además, estudios de Relaciones Públicas en la Wayne State University, en Detroit.

A su regreso en 1967, asumiría la Presidencia de la Asociación Argentina de Relaciones Públicas, primera entidad en su tipo en el país. Para esa época la actividad comienza a tomar impulso, a punto tal que surgen otras cuatro entidades que simultáneamente agruparán a los profesionales del área, muchas de cuyos miembros pertenecerán a más de una de ellas.

Lorenzo fue Director General de Lorenzo Blanco y Asociados, su propia consultora de empresas, obtuvo una licenciatura en Ciencias Económicas y realizó cursos de posgrado en Argentina y Estados Unidos.

En el ámbito académico, colaboró con el Departamento de Relaciones Públicas de la Universidad Austral y se desempeñó como Coordinador de la carrera de Relaciones Públicas de la Universidad de Palermo. Fue profesor y Director de la Carrera de Relaciones Públicas del Instituto Superior de Ciencias de la Empresa; profesor y Director de la División de Relaciones Públicas de IDEA; profesor conferencista de la Universidad Católica de Porto Alegre y de la Universidad de Lima; además, se desempeñó como expositor en seminarios y conferencias en instituciones del país y del exterior.

En el ámbito de la empresa, luego de sus comienzos en Ford ocupó las posiciones de asesor de Relaciones Públicas de Metrogas; Director General de Esco S.A. y asesor de Relaciones Públicas de La Cantábrica.

En el ámbito gubernamental se desempeñó como Jefe de la Secretaría de Relaciones Económico Sociales y Director de Asuntos Socioculturales de la Secretaría de Planeamiento de la Presidencia de La Nación y fue Asesor de Relaciones Públicas de la Secretaría de Prensa y Difusión de la Provincia de Buenos Aires.

Fue Presidente de la Asociación Argentina de Relaciones Públicas (AARP) durante siete períodos; Presidente de FIARP (Federación Interamericana de Asociaciones de Relaciones Públicas) durante dos períodos; Consejero permanente de CONFIARP (Confederación Interamericana de Relaciones Públicas); Socio Honorario y Consejero consultivo del Consejo Profesional de Relaciones Públicas de la República Argentina; fue Delegado Argentino en la Reunión del Consejo Económico-Social de la OEA en Washington (1979) y miembro del Internacional Public Relations Group of Companies con sede en Tokio.

El último cargo que desempeño en el ámbito de la gestión gremial profesional fue el de Vicepresidente del Consejo Profesional de Relaciones Públicas de la República Argentina en el año 2000. En 2006 fue distinguido con el Premio Consejo Profesional de Relaciones Públicas de la República Argentina a la Trayectoria.

Autor de los libros “Las Comunicaciones Públicas”, “El porqué de las Relaciones Públicas” y “El Planeamiento en Relaciones Públicas”. Recibió numerosas distinciones y premios entre las que se destacan los otorgados por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, la Municipalidad de San Pablo-Brasil, la Embajada de Japón, la Secretaría de Planeamiento de la Presidencia de la Nación , la Confederación Iberoamericana de Relaciones Públicas, la Confederación Interamericana de Relaciones Públicas, el Centro Colombiano de Relaciones Públicas, la Asociación Uruguaya de Relaciones Públicas, la Jefatura de Relaciones Públicas de la Armada Argentina, la Unión Industrial Argentina, la Asociación de Periodistas de la Industria Automotriz y Ford Motor Argentina.

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Lorenzo fue un pionero de las Relaciones Públicas en Latinoamérica, a las que dio un impulso que fue más allá de los aspectos formales relacionados con los distintos cargos que desempeñara.

Promediando los años noventa tuve el placer de conocerlo y el honor de trabar amistad con quien, por sobre todas las cosas, era un caballero. Tuve la satisfacción, además, de haberlo persuadido para que abandonara el retiro de la actividad profesional que se había autoimpuesto, logrando que retomara la docencia, en primera instancia y la actividad gremial profesional en segundo término.

Pude verlo, entonces, trajinar con el mismo entusiasmo y energía que lo habían signado en su juventud en pro de nuestra profesión y muy especialmente en circunstancias difíciles, como las que atravesó el Consejo Profesional de Relaciones Públicas de la República Argentina en el año 2000, cuando ambos nos desempeñábamos como Presidente y Vicepresidente, respectivamente, de nuestra tan querida institución. En esa oportunidad, Lorenzo dio pruebas, una vez más, de su hombría de bien, ratificando la firmeza de sus convicciones.

Las Relaciones Públicas argentinas pierden a quien fuera, sin dudas, una de sus más importantes figuras y verdadero referente histórico.

Falleció en Buenos Aires el 24-02-2013
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Hombre de profunda fe religiosa, seguramente se fue en paz con Dios.
Que tengas buen descanso, amigo.

Mariano A. Bronenberg